¿Piernas cansadas y doloridas? Todo lo que Debes Saber en 2018

Las piernas cansadas y doloridas están entre las molestias más comunes, sobre todo entre personas con sobrepeso, mujeres embarazadas y aquellos que apenas están empezando alguna rutina de ejercicios. Aunque también son una condición que puede afectar a cualquier persona, independientemente de la edad y estado físico.

Se trata de una sensación de pesadez que parece no aliviarse con nada y que se experimenta estando en movimiento, pero también cuando estamos de reposo, incluso algunos afectados afirman que el dolor es mayor o más intenso durante las horas de sueño.

Piernas cansadas y doloridas: Causas

Sobre las piernas cansadas y doloridas y sus causas hay que destacar que el factor que suele aparecer con mayor frecuencia, sobre todo en las consultas médicas, tiene que ver con problemas del aparato circulatorio.

Sin embargo, los dolores de piernas pueden atribuirse a otras tantas razones y entre las posibilidades pueden destacar:

  • Síndrome del piramidal
  • Irradiación de puntos gatillos de la cadera
  • Presencia de varices
  • Problemas en el nervio ciático
  • Neuralgia del músculo cutáneo
  • Peso excesivos
  • Movimientos bruscos
  • Calzado incómodo.

Otra de las tantas explicaciones recae en el llamado síndrome de piernas inquietas, que se describe como una sensación extraña cuando estas extremidades están en estado de reposo y que puede incluir adormecimiento, cosquilleo, tensión e incluso dolor que suele ser fuerte.

Lo particular del síndrome de piernas inquietas es que es tan molesto que está incluido dentro de los trastornos del sueño, pues impide a los pacientes dormir de manera cómoda o un descanso completamente reparador. Una de sus causas es la deficiencia de hierro y de potasio.

Piernas cansadas y doloridas después de correr

Las piernas cansadas y doloridas después de correr suelen ser muy frecuentes, sobre todo en aquellas personas que no tienen una actividad física constante o que no estiran lo suficiente antes de iniciar su rutina.

No es un asunto para preocuparte más de la cuenta, pues no se trata de una lesión en sí, sino lo que se conoce como distensión muscular y que ocurre a nivel de los ligamentos. Es decir, se presenta cuando hay una sobreestiración de la estructura, pero sin sangrado, aunque sí inflamación y edema.

Aunque no es motivo de alarma, si el dolor es recurrente y empeora con los días, lo más aconsejable es acudir al médico, para que este descarte algún otro inconveniente que requiera un tratamiento mucho más especializado.

¿Cómo evitar las piernas cansadas después de correr?

Luego de salir a correr, es posible que experimentes unos dolores localizados, que son punzantes y molestos y que se conocen en algunos países como agujetas, pinchazos o, médicamente hablando: mialgia diferida.

Cuando sientes las piernas cansadas y doloridas después de correr es porque no estás en forma y debes seguir trabajando, de manera progresiva, para adquirir o recuperar tu resistencia física. De acuerdo con la teoría más acertada, estos dolores se producen como consecuencia de la inflamación de los músculos y nada tiene que ver con el ácido láctico, como se creía en un principio.

Para evitar estas molestias, lo más adecuado es seguir las siguientes recomendaciones:

  • No iniciar bruscamente la actividad física, lo ideal es que sea de forma suave, para luego ir aumentando el tiempo y la intensidad; comienza poco a poco.
  • Hacer los estiramientos necesarios antes de iniciar tu recorrido; esto no aplica únicamente al running sino a cualquier actividad física que pienses hacer.
  • Utiliza la ropa y los zapatos adecuados para correr, pues si utilizas algo que te apriete demasiado o que sea incómodo, esto va a dificultar la circulación y por ende habrá dolor.

Pero si ya estás experimentando los dolores, también hay alternativas que tienen excelentes resultados. Por ejemplo, puedes hacerte un masaje suave justo donde está la molestia, estiramientos y, aunque no lo creas, se recomienda realizar el mismo ejercicio que te provocó las molestias. Esto último para que el músculo se movilice y no quede estático.

Los corredores habituales explican que una manera muy efectiva de recuperar las piernas después de un entrenamiento, consiste en los automasajes con algún elemento cilíndrico, desde el talón, pasando por la pantorrilla y el muslo hasta llegar al glúteo. Con esta técnica el alivio es inmediato.

Piernas cansadas y doloridas durante el embarazo

Las piernas cansadas y doloridas y embarazo son prácticamente condiciones inseparables y esto tiene que ver con el peso adicional que soporta la mujer durante los meses de gestación.

Luego del primer trimestre de embarazo, es habitual que las mujeres comiencen a experimentar dolor, pesadez y calambres en las piernas porque se inicia la retención de líquidos, entre otros problemas.

Lo que sucede es que con los cambios hormonales durante esta etapa ocurre un mal retorno venoso, lo que empeora con las actividades habituales como el trabajo, la rutina diaria, estar mucho tiempo de pie, caminatas muy largas y otros factores. Y el tema suele empeorar cuando suben o bajan mucho las temperaturas.

Piernas cansadas y doloridas: Remedios caseros y otras soluciones

Aunque si no se trata de un problema grave, la molestia suele desaparecer en unas horas, es importante que sepas que cuentas con algunas alternativas para aliviar el problema. Para las piernas cansadas y doloridas los remedios incluyen:

  • Pasta de cúrcuma. Este remedio casero consiste en mezclar polvo de cúrcuma, que tiene propiedades antiinflamatorias y calmantes, con un poco de agua hasta formar una pasta que puedes aplicar directamente sobre las piernas con un masaje suave. Luego de media hora, retirar con agua tibia.

 

  • Vinagre de manzana. Funciona muy bien para eliminar las toxinas del cuerpo y para aliviar los dolores musculares. Agregar un poco de vinagre de sidra de manzana en una bañera con agua tibia y sumergir las piernas por 30 minutos, durante una semana; el remedio también funciona vía oral, mezclando un poco de vinagre, agua tibia y miel.

 

  • Sales de Epsom. Por su contenido de magnesio, ayuda a regular las señales nerviosas en el cuerpo; asimismo, funciona como un efectivo relajante muscular que baja la inflamación y alivia el dolor. Media taza de sales de Epsom en una bañera con agua tibia, es suficiente para descansar las piernas doloridas.

Parte de los remedios caseros también incluye aumentar el consumo de alimentos ricos en en magnesio, como por ejemplo, plátanos, leche de soja, tofu, semillas de calabaza, melaza, nueces, granos enteros y vegetales de hojas verdes. Esto debe estar acompañado de suplementos alimenticios.

Los masajes en piernas cansadas y doloridas también entran dentro de las alternativas viables. Puedes hacerlos con aceites de oliva, coco, eucalipto o mostaza o con cremas con ingredientes especialmente indicados para relajar y disminuir las molestias.

Asimismo, cuando el dolor sea fuerte, se aconseja el reposo y colocar las piernas en una posición elevada para favorecer la circulación de la sangre. También la colocación de compresas frías sobre el área afectada, genera alivio, sobre todo si también existe inflamación.

Si sufres de piernas cansadas y doloridas no debes desesperarte porque tu problema tiene solución. Lo importante es que entiendas que el ejercicio, la alimentación adecuada, los masajes y algunos remedios caseros están incluidos dentro de un abordaje que debe ser multidisciplinario, para que sea exitoso.